En el mundo existen alrededor de 7.000 lenguas, y no todas se encuentran en la misma situación. Algunas son pequeñas y otras grandes. Algunas pueden ser dominantes, mientras que otras son minorizadas, entre muchas otras realidades. Entre estas últimas encontramos comunidades lingüísticas que trabajan para dar aliento a sus lenguas y revitalizarlas.
Cuando hablamos de lenguas minorizadas en proceso de revitalización, nos referimos al trabajo de comunidades lingüísticas que están recuperando espacios y funciones en distintos ámbitos: en el sistema educativo, en la alfabetización de personas adultas, en la estandarización de la lengua y en muchos otros campos.
Pero ¿cuáles son las razones que impulsan estos procesos? ¿Qué motivaciones y argumentos los sostienen? ¿Por qué debemos revitalizar las lenguas minorizadas?
En el núcleo de todo proceso de revitalización, y en el corazón de toda comunidad lingüística inmersa en él, se encuentran los relatos y narrativas que permiten dotar de una dirección colectiva a ese recorrido y proyectar un futuro compartido.
El proyecto BIHAR sitúa precisamente su foco en esos relatos. Aspira a ser un punto de inflexión y un punto de partida que, tomando los discursos como eje central, fortalezca la colaboración entre comunidades, analice las causas de los procesos de minorización lingüística y promueva caminos compartidos de revitalización orientados al futuro.

