El movimiento hip-hop juega hoy un papel importante en la revitalización de las lenguas minorizadas. Dando voz a los y las jóvenes, permite expresar identidades muchas veces invisibilizadas y hace vivir lenguas en peligro en formas actuales y cercanas.
Grupos como Kneecap demuestran esa dinámica. Cantando en gaélico demuestran que una lengua minoritaria puede llegar moderna, comprometida y a un público amplio, especialmente a los jóvenes.
En esta perspectiva, Plazara organizó una proyección en el Cinéma l ‘Atalante con la presencia de raplaris del colectivo RTZ. El objetivo de esa tarde dedicada a la cooperación lingüística fue aprender de experiencias externas y alimentar reflexiones locales.
En las conversaciones se hizo hincapié en que el hip-hop es una potente herramienta de transmisión capaz de innovar las prácticas lingüísticas y reforzar el vínculo con la lengua.
Observar lo que se hace en otros lugares, compartir experiencias y tender puentes entre territorios: hoy son instrumentos fundamentales para mantener vivas las lenguas minoritarias.

