Hitzargiak: lenguas que se iluminan mutuamente

El proyecto Hitzargiak, desarrollado en torno al año 2016, cuando Donostia/San Sebastián fue Capital Europea de la Cultura, fue una iniciativa a favor de la diversidad lingüística en Europa. Su objetivo fue crear nuevas relaciones entre comunidades lingüísticas y de hablantes inmersas en procesos de revitalización, así como fortalecer las ya existentes.

El proyecto se centró en todo tipo de buenas prácticas utilizadas por las comunidades de hablantes. Estas prácticas son innovadoras, adecuadas, exitosas o ejemplares, tanto para las comunidades que las han creado como para muchas otras comunidades lingüísticas y de hablantes.

Conocer buenas prácticas puede tener efectos multiplicadores: compartir experiencias, aprender de los demás, alimentarse mutuamente y apoyarse puede reforzar el éxito de las iniciativas. Además, al combinar perspectivas globales y locales, contribuye a fortalecer el movimiento internacional.

Así, el proyecto Hitzargiak recopila y muestra buenas prácticas en su página web, y también pone en contacto a organizaciones que trabajan en la revitalización de las lenguas. Las buenas prácticas aparecen representadas como puntos de luz en un mapa, ubicadas en el ámbito de influencia de cada lengua.

Como hito en el desarrollo del proyecto Hitzargiak, en 2016 se celebró un encuentro en Hernani, en el País Vasco, en el que se presentaron decenas de actividades recogidas en la colección, ofreciendo la oportunidad de reunir a sus impulsores.